24 de febrero de 2018

Aspectos claves para el ciclismo nocturno


Pedalear de noche noche o en condiciones de escasa visibilidad es una actividad que requiere equiparse de manera adecuada. Hay que hacerlo a conciencia, ya que es nuestra propia seguridad la que está en riesgo. Actualmente existen en el mercado muchas opciones para hacernos visibles sobre la carretera. En este artículo os facilitamos algunos aspectos a tener muy en cuenta para el ciclismo nocturno:

– Vestir con ropa visible: Es un consejo que es tan válido para pedalear a plena luz del día como de noche. En los últimos años los colores flúor se han puesto de moda entre las marcas de ropa ciclista. Incluso algunas cuentan con una gama especializada en productos de “alta visibilidad” y que incluye mayor cantidad de tiras reflectantes, por ejemplo. Los colores planos, negros, grises… No son los más adecuados para el ciclismo. El uso de prendas con gran número de elementos reflectantes es también indispensable.

– “Periféricos” flúor: Si, pese a lo comentado más arriba, eres de los que les gustan ir de negro o colores discretos, hay solución para haceros visibles. Les aconsejamos usar algunas prendas claves en colores flúor. Esas prendas claves son las que, por decirlo de algún modo, se sitúan en los “extremos del ciclista” y que son más visibles también por su propio movimiento; por ejemplo, unos cubrebotas o zapatillas en color flúor son muy visibles, ya que están en constante movimento. Lo mismo ocurre con el casco y los guantes. Si usamos al menos estos elementos en colores bien llamativos, habréis aumentado sensiblemente vuestra visibilidad en la carretera. Aunque estas son opciones válidas para cuando aún rodamos bajo la luz solar.

– Luces para ser vistos: Como es lógico, la ley de tráfico obliga al ciclista a equiparse con luces de las llamadas de posición. Estas luces son de obligado uso no solo cuando pedaleamos de noche, sino también cuando atravesamos un túnel sin iluminar. Estas luces (tanto la delantera, blanca, como la trasera, roja) pueden costar entre $600 y $2,000 el par aproximadamente. Aquí el elemento a valorar es la visibilidad de estas luces. Es decir, qué nivel de luminiscencia tienen y a qué distancia se hacen visibles. Como suele ocurrir con este tipo de elementos, las luces provistas de mejor óptica suelen ofrecer una visibilidad mayor. Muchas de ellas cuentan con sistema de recarga vía USB, con lo cual no llevan pilas y pueden durar varios años (un dato importante a la hora de comprarlas).

– Luces para iluminar la carretera: Las anteriores luces que hemos comentado sirven para hacernos visibles, pero no para iluminar el camino. Si nuestra ruta nocturna es por vías iluminadas, podemos pasar con las primeras. Pero si vamos a pedalear por carreteras sin iluminar es imprescindible que usemos focos de iluminación. De estos encontraremos muchos modelos y de precios muy variados.

Aquí cada uno debe ser consciente de qué uso le va a dar a su luz, por qué caminos o carreteras va a rodar y, sobre todo, cuál es su presupuesto. Solo comentaremos que a la hora de comprar no basta con “creer” en el dato de potencia lumínica del foco en cuestión (se suele dar en Lúmens o candelas).

Es más fiable el dato en Lux, ya que refleja la superficie que ilumina el foco (lúmen/m2). Declarar potencias elevadas de 1000 ó 2000 Lm no implica una mejor iluminación, ya que todo depende de cómo se entrega esa potencia. En nuestra opinión, un buen foco, con una buena óptica y de una marca fiable es mucho más interesante y nos dará un mejor servicio a medio y largo plazo. Las luces chinas suelen ser muy atractivas por su precio bajo, pero pensamos que son menos fiables, con una óptica dada a deslumbramiento y mal reparto de la luz. Además, a medio plazo dan problemas con las baterías de litio.
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